AGUA DE RIMA
Duerme agua rumorosa
el sueño d la prosa
q el poeta está cansado;
hoy sus ojos tienen velos
d sueño y desconsuelo;
hoy su pluma se ha apagado.
Aunqe los pájaros trinen
su mente ya no define
lo q desea sentir.
La luz es un halo difuso,
su alma un sentido confuso
q lo empuja a gritar o a huir.
Como escapado d una tumba
tanto se alza como se derrumba
en el vaivén d su lucha
contra toda la ignorancia
y la arrogante petulancia
d un mundo q ya no escucha.
Así, rima la esperanza
cuando inclina su balanza
hacia el rojo d la vida
y ve en cada profanación
un grito d revolución
q vengará sus heridas.
O así drena la tristeza
q destila en su cabeza
violácea melancolía,
llorando en su aislado trono
las penas del abandono
en q se hunden sus días.
¡Serénense aguas undosas!
dejen bailar a las diosas
del harén d la inspiración;
qizás en sus pliegues d gasa
se esfumen las cínicas trazas
d su atroz desesperación.
Ay,... agua cual río ardiente
¿cómo es tu secreta fuente?
q te mantiene cristalino
con tu risa d centellas
como traviesas estrellas
en la calma y el torbellino.
O tú, agua del estanqe,
sin q del sueño te arranqe
ni el mas furioso vendaval,
dime, ¿cómo te mantienes?
¿Cómo pura te sostienes
siempre en tu brillo virginal?.
Pues yo soy ése poeta
y siento en mí, mi alma muerta,
la q arrastro como un lastre
q me impide todo gozo
y voy hundiéndome en el pozo
d mi invisible desastre.
Somos uno, mas no el mismo,
y aunqe nos une el abismo
nos separa un aconcagua,
él la oda, yo el pragmatismo
él el oro, yo el lirismo.
Río y mar; dos almas, un agua.
(12-9-02/13:12)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario