sábado, 11 de octubre de 2025

INDIADA 

Vivìamos tranqilos en nuestras tolderìas, 
la tierra era una madre q nos alimentaba, 
el sol fue nuestro padre q nos acariciaba 
y a donde nos llamaran guiàbamos los dìas. 

Vivìamos precarios. mas èramos felices; 
no importaba lluvia o frìo pues era natural; 
respirar en paz con la vida era nuestro ideal 
y d alguna tonta riña eran las cicatrices. 

Pero vino el invasor y nos empezò a alambrar, 
trajo muerte d sìfilis, viruelas y moral 
en sus purulentas mentes d maldad confesional; 
justificaron en su fè sus ansias d robar. 
No se conociò nunca en èstas tierras tanto mal 
como el d la cruz y la espada para aniqilar. 

(10/8/2002 - 16:57)     

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