PEQEÑO DISCURSO
Susurro mi prosa
en la locura tempestuosa
del cambio d milenio;
bajo las alas del Imperio
alienado y enfermo
q nos qiere esclavizados,
para heredarnos el infierno.
Mi voz d condenado
escurre su acento morado
entre los gritos d la Bolsa;
como un arroyo azulado
q sueña alcanzar la costa
y muere en un campo olvidado.
Mi voz...
(hm, qè importante es para mì.)
le habla a un sordo mundo
un discurso corto y profundo
q ya nadie qiere oìr;
"Paz; Respeto; Vida" creo decir,
pero en la histeria genocida
del Capitalismo senil
casi ni yo mismo me oigo.
(16/10/2001 - 13:55)
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